sábado, 24 de noviembre de 2018

46 años de La tortuga ecuestre / presentación de libro Antología Personal

En la Feria de Libro Amazonas, Bernardo Rafael Álvarez hará la presentación del libro Antología Personal de Gustavo Armijos. El libro contiene una muestra de diversos poemas publicados últimamente por el poeta Gustavo Armijos director de la revista La tortuga ecuestre.


Pronto en circulación Antología personal de Gustavo Armijos.

Estamos anunciando la próxima puesta en circulación del libro "Antología Personal" del notable poeta Gustavo Armijos, la podrán encontrar en las principales librerías a nivel nacional así como en los más destacados portales de internet dedicados a la venta de libros. Presentación en el Gremio de Escritores del Perú.



Poemas de Gustavo Armijos

I

A LA LIBERO VANESSA PALACIOS

Cuando veo las caras de la multitud
apiñada en las graderías del coliseo
y voces multicolores coreando el nombre de Perú
se desmoronan los cánticos a favor de la
más grande defensora.

En invierno o verano contra el rival que fuera
ella no se lanza demasiado pronto
para salvar un balón que está casi en el piso.

Su pecho arde de pasión para
defender la bicolor ante hadas
de otros equipos de mayor estatura.

La gente advierte a un equipo contrario
desesperado pero demoledor
allá lejos una niña aprendió el voley
cuyo único juego repetidas veces
dieron gloria a la patria
balanceándose de júbilo
nuestra líbero Vanessa Palacios.



II ODA

EL ROSTRO DE LA LIBERO VANESSA PALACIOS

El viento cálido choca contra la net
es una ventisca blanca
que arrecia contra un equipo
cuyo número 5 le dice al mundo
ARRIBA PERÚ poblado de medallas.

Su dulce y amada tierra la cobija
y las estrellas se cubren de gloria perdurable
estando cerca del paraíso
y el paraíso es el escenario donde juega
como una visionaria de la defensa
que perdura y perdura
para lograr sus sueños
ardiendo insomnes
en un círculo de fuego
para ganarle todos los sets a la vida.

Aquí en este páramo, en esta soledad
ante estos espontáneos gritos de la multitud
abre sus alas entre abigarrantes nubesVanessa del Perú




ULTIMO TRAMO EN CERRO DE PASCO

Me gustaría huir de mi hogar
por el tiempo que alcanza un periplo vital
trepar un cerco de abedules
sobre negras ramas cubriendo la nieve.

Marchar al cielo de Cerro de Pasco
arriba hasta el borde de rayos y truenos
por donde lagrimean deliberadamente
algunas gotas gruesas de agua turbia
y cuando retorne a mi casa
encontrar mayores afectos que arrebaten
el borde de los pies cubiertos
de gruesas medias para el gélido frío.

Son antiguos pobladores de las tierras cerreñas
donde no interesa si nieva o graniza
para no mirar el sol que cae
sobre calaminas calcinadas por la sal.

Quien ha estado en esta vetusta ciudad
pocos humanos pueden decir al mundo
estuve en el techo de la civilización
¿Y por qué? Alguien respondió
quién de los poetas no le cantó al mar
pero muy pocos a la incomparable sierra.


REFLEXIONES EN EL CAMINO

A Gabriela Frías

Es una mujer que convierte la noche en día
admirada por millones de personas ¿dónde está su alto cielo?
Cuando se pondrá formal en sus palabras
Reflexiono sobre lo que nos toca discutir
tú que desplazas tu enojo en un conjunto de pasado
traído de tu México natal con tu tierno mirar
las venas de un mundo ajeno a las tinieblas.
No tendrá ganas la soledad en tu entorno
porque sobre mi corazón reinas.
Está cercado tu camino
por todos lados tu imagen espera
la pantalla de plata habita en un coro
me horroriza la soledad
esperando en los pantanos amiga mía.

La represión es humillante para quien la practica
porque me ha tocado el destino
amical para esculpir de nuevo
lo que difiere con tu altivez en el gozo
sobre los manatiales que tocan las nubes.
Apartate de mí
conoces bien mis deseos y maquinaciones
¿dónde está la casa del derribado?
tapaste tu desvarío con desparpajo
hombre distinguido que habita en la hierba
¿Cómo se juzga a un perverso?
agua de río derramado
recelosa con la vida
toma tu corazón con tu mirada
y sobre tu vida derriba la rebeldía
No hables con amargura por ver parte de tus canas.




REFLEXIONES

Es una mujer que convierte la noche en día
admirada por millones de televidentes  ¿dónde ésta su alto cielo?
Cuando le pondrá el final a sus palabras.
Reflexiones sobre lo que nos toca discutir
tú que desplazas tu enojo a un condominio de Brasil
o la piedra en una callejuela de tu natal México.
No tendremos que buscar socorro en las tinieblas
o pesadamente irás al final del tormento.
Se mancha la pantalla de plata.

Grabiela Frías, es una mujer que encanta
su enojo enciende praderas
y el desencanto no alcanzará su perdón
cruzado con todo el dolor de mis recuerdos.
PARTIDA

Partió al monte en busca del mejor esclavo
sus sandalias se llenaron de asfalto
riquezas y provisiones se multiplicaron por doquier.
Amiga entrañable solo tu sabes de mi infortunio
de mi profunda soledad y del abatimiento
que cae cada día a borbotones como hendiduras sumisas
practicando la opulencia sobre galardones en la tierra.
No se puede contabilizar las meteoritos
ni los objetos celestes que se pierden en el cielo.
Escudos y coronas se ciñen en tu frente
como perpetuo pacto de amistad.
Que su perpetúe aquella llanura donde pastan tus ganados
que el humo más excelso corone la cúspide.
Las monedas de oro y plata no tienen valor para regresar
a un espectáculo multicolor.
                                 Celebro mis poemas ¡oh amiga! ya no contestas
el humo infla mis pulmones y miro la lluvia para que no caiga en balde
aparta el tiempo de la siega para nuestra propia cas
a.

SUPERMERCADO
La luz remoja mi vida como ramos de flores en el horizonte
y  te lames desolada en un pequeño supermercado de Plaza Manco  Cápac.
De nuevo, parezco revivir entre lechugas y hortalizas
desordenadas  palabras en un cuento de hospital marginal
cuando invento un sueño ridículo como erupción volcánica
entrecierra sus manos para atrapar el dinero
y  cierras tus ojos de golondrina que ahueca el horizonte.
Estás solitaria en medio del gentío
más allá del universo que no entiende
el paso de tus días bordados en el alma.

MALESA
La seca maleza caída sobre el agua estancada
y árboles a lo largo de todo el sinuoso camino.
Los objetos que parecen estatuas inmóviles
empezamos a despertar arrebatados ante el sol turbulento.
Primero miro y luego invento el chasquido del viento
para lavar la belleza de la mujer que un día amé.
Un gato apaleado por el canto de aves cantoras
cuando ya no cae el granizo de la nieve de la quietud
mostrando una falsedad llena de avaricias
la hermosa arquitectura del abedul me detiene

analizo los pasos de un geómetra y me voy con  impetuoso lamento.