sábado, 17 de agosto de 2013

Poemas - Gustavo Armijos



LA HUELLA DE NUESTROS CUERPOS


Va a partir el navío de la península ibérica, es tan sublime
la marcha a dos orillas que miramos flotar
un tumulto de adioses.
¿me ofrecería ir de pie y sobre el Atlántico
atribulado por las aflicciones del cuerpo?
Todavía queda en mi el perfume de tu humanidad expandida
                                                                       /por doquier
o nuestros troncos dejando una huella difusa
como fruto encantado cerca de una colina o un banco
                                                                       /de arena.
Dulcemente Ana calma tu vacilante coquetería
criatura alguna ha osado jugar con mis sentimientos.
Tus lagrimeantes ojos han permanecido enrojecidos
y clavados en el centro de la alcoba.
Infamante ha sido tu risa para fabricar tus seducciones
te has lanzado sobre mis pies con tus dedos llenos de anillos
tu frente es un páramo amplio y el cuello sin adornos
con una brisa amplia recibes sin inmutarte mi cálido afecto.
Al ingresar la tarde pretendes partir con tus bucles reciclados
por el tiempo que irriga nuestras flexibles vivencias
eres una joven y compartes estos momentos con hombre casado
que ha ingresado a la noche infernal sin coraza y escudo
he prolongado mi resistencia y mi exilio
no he germinado el odio por el contrario me siento alabado
pero me trastorno cuando recuerdo tu cara roja y dulce
aunque temo un día encontrar la muerte de improviso.
Si alguna vez inspiraste en mi la turbación y el olvido
añoro tu fortaleza de ser madre soltera en el fondo del
                                                                       /infortunio
o nuestros cuerpos envueltos en manto rojo con un tatuaje
impregnado hasta  el fin del universo.



 EMBARCÁNDOSE PARA EL DESTIERRO

Siempre recordaré aquella mañana cuando moraban los
                                                                                   /exiliados
con un grito lúgubre antes de marcharse
llevan pocas provisiones y se mostraban presurosos.
En el fondo de su infortunio anuncian encontrar alimento
en tierras lejanas que los cobijen.
Mejor es  alejarse de cadenas y prisiones
y acercarse a una brizna de placer.
Aunque se sienten ignorados tristes e impotentes
luchan por la subsistencia que los espera.
Su tristeza convoca a los afligidos por la madre tierra
aunque sus palabras no tengan eco y caigan
en el profundo sacrificio.
La soledad acompaña algunos estribillos interpretados
por mis amigos con débiles respuestas.
Ellos marchan al destierro lejos de su patria
cubierta de moho y capas de polvo provenientes del cielo.
Crispado por el espanto trato de ocultar mi nerviosismo
quiero auscultar su desesperanza y tribulaciones
por un claro de luna desnudando las tinieblas
que cubren la noche hasta el día de su muerte.
Jamás he imaginado la tristeza del destierro
la he vivido porque los poderosos creen que todos
son de su calaña brindando con un licor amargo.
Siempre recordaré  a los que marcharon al destierro
porque jamás morirán en mis versos
aunque los cubra el manto de la bella muerte.


EN LA NOCHE ESPACIAL


Cuando se encontró de cara frente al inmenso cosmos el
                 astronauta trato de cifrar el misterio del universo
y comprobó que solo era un pequeño ladrón del fuego que
propiciaba el sol ante el designio de la soledad.
Nostalgiaba con el retorno a casa y el temor que se desintegrara
la cápsula sin sentir siquiera el estruendo y luego la bola de
fuego descendiendo sobre la tierra a 20000 Km. por hora.
Y descendió sobre un cielo brumoso y lleno de sopor
y miró desolados predios los continentes como mapas
calcados de una constelación de vigilias.
Y pudo exclamar que la inmensidad tiene limite y añora lo
                                                                                   /mismo.
Seguramente piensa que está en los dominios del sueño
y camina descalzo en la faz de la tierra evocando soledades.
Sólo frente a la noche espacial en un universo desolado
con millones de seres bajo su cabeza
siente el deseo de mirar el cielo comprobando que el paraíso
                                                                                   /no existe.
Las estrellas están tan lejanas como si se les mirara desde
un desolado paraje de la tierra
y brillan sus pensamientos mezclados con agua azulina
el otoño desde el espacio tiene otro espectro.
O será que ni el mismo pensó mirar la tierra fuera de su
                                                                                   /órbita
desde la lejanía  más honda
ahora que ni la distancia importa tanto como volver

al lugar natal al mismo lugar de siempre en esta planeta.


LOS MITÓMANOS





Los mitómanos cruzan el barandal del puente
y embrutecen por el furor de bombardas y fuegos artificiales
están asidos a sus momentos de furor y la pasión es una
                                                                                   /hoguera
humeante a la deriva. (Gloriosa conjunción de almas
                                                                                   /gemelas)
El saurio que alguna vez habitó estos dominios
ha dejado su estela en homenaje del vigor que alumbraba.
Quisiera habitar las profundidades del infierno
para bailar como un mitómano lleno de anfetaminas y
                                                                             /ansiolíticos.
Prudencia para las quimeras del banquete llena de verdades.
Estoy convencido que la sensación de angustias viene del
                                                                                   /continente
contiguo para los profanadores de tumbas.
Los mitómanos están interpretando una romanza
bajo el sol de Paracas  donde no brota ni un cactus
el viento penetra por los ojos de los turistas polvo que se hace
añicos en las luces de las embarcaciones que en una noche
cualquiera se hacen a la mar que es el vivir.
Ulula el tiempo a lo lejos una aroma tenue a la brisa
sin tocarnos pasa volando rumbo a lo desconocido.
Yo parado mirando a los mitómanos que ordenan ramos
                                                                                   /de flores
alejan cualquier tentación para partir al desfiladero de sus
                                                                                   /vidas
tratando de recomenzar una vida llena de espanto y
                                                                                   /mentiras.
























UNA ESCENA DE CAZA





Y así fue como te conocí perdida en medio de los cañaverales
era tiempo de cosecha y pude pescarte desnuda sobre
una estera rota y raída por el tiempo de la sequía.
Pero fue fácil escogerte entre tanta hembrita caliente
comiendo un rico seco de pato con yucas blanquísimas.
Ahora comprendo porque el río de tu vida cruza con
                                                                                   /facilidad
sobre tu clítoris tan húmedo y mojado como una granadilla
                                                                                   /abierta.
Ya nada nos detiene cuando jadeas sin calzado sobre el petate
como gata maullando en pleno apareamiento.
Seré capaz de reconocerte perdida alguna vez entre los
                                                                                   /matorrales
de otra ciudad que no sea la tuya.
Por eso cada vez que puedo salgo a buscarte entre las
                                                                                /plantaciones
para demostrarte que eres la única que gime con el corazón
                                                                                   /abierto.
Yo sé que no inventas el paisaje sonriendo y haciendo volar
un avioncito de papel lejos de mi mujercita ecologista.
Ya no son años de guerra se ha pacificado el país
para deleite de aedos y aedas en medio del invierno cruel de
                                                                                   / Lima.

Jamás imaginé que una multitud observará el instante
en que hacíamos el amor y bajo tu calzoncito color naranja
hablas, sonríes y te conviertes en una sombra inmensa
en una araña pegada a mi camisa contrariada por la estatura
de mi vida tan llena de intemperie como hombre
que pisa y pisa y lame tu clítoris escarlata para la fiesta de la
            / dicha.

Ambato, septiembre 1977 – Cartavio, 1987


















 

CANTO DE SILLAR


 A José Ruiz Rozas




Festejo los night club que me han acogido en las diferentes
ciudades en las que estuve mirando a los travestís
doncellas soñolientas que buscan una vida excepcional.
Canto a una ciudad AREQUIPA que me gusta por el sillar
por sus mujeres y su acento serrano
sobre el halcón de piedra y granito.
AREQUIPA es una ciudad inigualable no por su
                                                                       /mansedumbre,
sino mas bien por las batallas y guerras que ha ganado en el
                                                                                   / tiempo.
El mirador debe estar bien dispuesto para observar
la ciudad de las catástrofes y terremotos
una forma de morir y revivir constantemente.
Canto a la música sincopada sobre todo al Carnaval de
                                                                       /Arequipa
que no tiene mar solo el lago de Tingo en cuyas aguas
fluye una roca con la presencia de un figura opaca.
No sé si en tiempos difíciles se le puede cantar
a grandes ciudades que mantienen su corte señorial
para nuestro deleite tan coruscante y agridulce.
Nada de lo que tiene esta bella ciudad puede compararse
con el murmullo de la nevada o esas lluvias llenas de
                                                                       /tormento.
Canto al suicidio y esta bien que el sufrimiento
sea mecanismo de defensa para los irresolutos.
Canto por escribir este poema como la memoria de las
                                                                       /rebeliones
que la hicieron la capital moral del país.
Canto a su Plaza Mayor testigo presencial de los más fieros
combates para premiar su idiosincrasia chauvinista.
Que decir siempre de las metáforas creadas por sus poetas
con sus manos puestas sobre los candiles y fogones.
Canto y cantaré siempre a una ciudad tan blanca
como su corazón lleno de tibieza.

Arequipa, 02 de marzo del 2001


CIUDAD LLENA DE MONGOLOIDES





Ahora comprendo porque mi padre ama tanto la vida
y la muerte es una ciudad llena de espejos.
Por eso cuando camino trato de ser solemne
e intento ser amable con mi viejo al cual le debo
haber aprendido a jugar naipes hasta el cansancio.

Cada uno tiene un destino parecido a un viejo cementerio
visitado por gavilanes, alacranes, ratas y penitentes
llenos de congoja en plan de visita a sus deudos.

Jamás he tenido predilección por los cementerios
ni por los hospitales aunque para ello haya tenido que negar
enfermedades tan crueles como la diabetes mellitus.
Por eso visito las cantinas y mi autodestrucción
no tiene nombre y orino en lugares públicos
para demostrar que los poetas somos el despelote
cuando nos encarachamos por algún motivo
y nos cagamos en los académicos que solo buscan
                                                                       /distinciones
para el momento porque para ellos no esta hecha la posteridad.
Estoy hablando de las tribulaciones de un sudaca
que tiene que fajarse para poder subsistir
para tener un sustento y visitar los chongos de vez en cuando.

Les ofrezco mi inigualable tristeza
que paseo de vez en cuando por cantinas y burdeles de mala                                                                                             /muerte
o visito el Callao, Chimbote, Ilo puertos
que han ocupado parte de mi vida  en este valle de mortales.
Garabateo en las paredes del parque Jhon Lennon algunos
                                                                                   /graffitis
palabras obscenas que escandalizarían al mas cruel de los
                                                                                   /gorriones
como puñales clavados en el pecho
o como lagartijas ingresando a sus nidos en los arenales.


















 

EN ESTE VALLE DE LAGRIMAS & ALEGRIAS

PASAJERAS





Todavía tengo impregnada en mi retina la primera vez
                                                                                   /que te vi
eran los primeros años del sesenta y recién empezabas
a reír a carcajadas como una meretriz en medio de una
                                                                                   /noche
de infernal juerga acompañando a parroquianos soledosos.
Y me pregunté que haría en la vida apartándote de mi
                                                                                   /presencia
hasta aquel momento no sabía que eras una madre soltera
y que a los catorce años habías alumbrado por primera vez.

Solo supe de tu lápiz labial color naranja con el cual pintabas
tus labios una vez que habías hecho el acto sexual de manera
                                                                                   /furtiva
con circunstancias a la cual ni siquiera sabias descifrar
                        /su nombre.

Tanta desolación formando un remolino en tu cerebro
tus pies con tacones altos y tu belleza indiscutible.
Fuiste el refugio de aquellos solitarios que no tienen mujer
merienda o hijos que los aguarden en la noche serena y
                                                                                   /tranquila.

Y amé tus ojos de medusa o sirena encantada saliendo de
                                                                                   /Huacachina.
Fuiste parte de los aborrecidos que habitan los bajos fondos
                                                                       /del Callao
o acaso el rocío impregnado en este valle de lagrimas.
Éramos solamente tu y yo en ese cuarto con olores extraños
con luces lejanas que me abrigan y con la ternura extraviada
esas oraciones nuestras y las imágenes de los santos atrás de
                                                                       /la puerta.

Soy de aquellos a quien la vida les mostró una ruta pedregosa
pero me extraviaba en los laberintosos parajes del burdel
con luces de todos los colores y que iluminan tu cara como una
canasta de manzanas rojísimas de intensidad.
Fuiste el fuego incandescente en la cantata de todas las
                                                                                   /mujeres
que venden su cuerpo pero nunca te compré nada solamente
                                                                                   /aquel
camino que me enseñaste de una manera magistral con tu
                                                                       /silla voladora.

Las luces se prenden y son de distintos colores, lecho de
                                                                                   /cerezo
donde bebí de tus pechos extraños jugos que colmaban mi
                                                                                   /vida.
Hasta que llegó noviembre de 1996 y los diarios chicha
                                                                                   /anunciaron
en sus paginas policiales que intentaste matar a tu amante.
Pensé morir y creí haber mordido el anzuelo peor que nunca                                                                                  /dijiste nada.
Y así palpe tu extraña desnudez y recorrí todo tu cuerpo
hasta había caído en el fondo del pozo del placer.

Trepaba el mismo monte, cruzaba el mismo semáforo y
                                                                                   /siempre
llegaba a ti para leer las luces con el letrero BELLA
que no era tu verdadero nombre y sabiéndote bella tampoco
mis labios pronunciaron aquella palabra descompuesta en mi
                                                                                   /mente.
No sabía si hasta te desgarraba el alma cuando te observaba
pactando un precio para unos cuantos minutos en que tu
                                                                                   /cuerpo
se convertía en un producto de uso público
y moría de miedo cuando salía de aquel cuarto de prostíbulo.
Y teníamos nuestras conciencias, la tuya de tener una hija
y luego la violación arrancada de una sombra del alba.
Pero el crepúsculo horrendo fue verte en una prisión
cerca del mar y pensando que te espiaba burlando de esta
                                                                                   /forma
tu silencio sepulcral porque nunca pude arrancarte una sola
                                                                                   /frase
sino compartir un lecho de mujer indultada por la vida
y que sigue trabajando en el oficio mas antiguo del mundo.
Y tu sigues gritando una inocencia que es solo tuya
masturbándome y bebiendo de tus pechos aquella sustancia
que alimenta y da vida al destierro de los poetas.
Para mi siempre fuiste el querubín que paseaba por los hornos
terribles de un burdel maldito donde has pasado parte de tu
                                                                                               /vida
y yo completamente solo hasta el cansancio de no saberte mía.




























PAIS LATINOAMERICANO/ EXPERIENCIA
CON LOBOS




A veces nos decepcionamos de manera alarmante para las
cosas mas insignificantes en medio del desierto
y buscamos la horrenda oscuridad para nuestras vidas
a regañadientes intentamos cruzar sobre la niebla.
Un estúpido incendio estalla ante nuestros pies
y recordamos un vago concierto tocado por una mísera sinfónica.
Estoy hablando de mi país y de una existencia llena de colores.
Ya no es necesario describirlo solo basta mirar el suelo
lleno de escoriaciones como un cráter lunar.
Es un polvorín el que nos acompaña como un puñal
                                                                                   /incrustado
en carne putrefacta que paulatinamente se vuelve polvo.
A que dioses podríamos invocar para salir del hoyo
ante quien podríamos presentar una acción de amparo.

Si para reír ni siquiera tenemos los parques
para morir los cementerios tiene también una escala
                                                                                   /inigualable
frente a los palacios que han creado los poderosos.
Ya no existen rezagos de una sociedad opulenta
pero los señores feudales disfrutan en los lupanares.
No podemos apelar a una barata filosofía
aunque tengamos que fajarnos todos los días de infortunio.
Podemos preciarnos de ser una sociedad que apoya al ogro
                                                                       / del planeta
a mitad del día agobiados por una naturaleza muerta.
Este es mi nación cuya identidad se ha ido perdiendo
en los años maravillosos de una música que no tiene nada
de nueva ola que buscó sembrar el amor entre adolescentes
pensantes de una nuevo verbo como óvolo asqueroso de
                                                                       /millonario.
Pensamos que la libertad es una mensajera de violenta paz
en los caminos donde el crimen es festín de cada día.
Y todos los perros del caserón buscan la carroña de la
                                                                       /purificación.
Están empacado algunos vecinos que no aguantan la palabra
                                                                       /sobrevivir.
El celular sonando para anunciar que la lucha ha empezado.
El celular sonando a las dos de la mañana.
El celular sonando.
El celular diciéndonos con voz entrecortada un poema de
Alcides Spelucín tan inmortal como sus propias palabras,
consagrando a las sagradas castálidas.









CATARATA DE TU VIDA





Todavía tienes una postal con imágenes del Mediterráneo,
donde el mar golpea como un conjunto de voces corales
que se  dispersan por donde cunde un grupo de golondrinas.
Todavía los días son un pedazo de hielo contra la morriña
extendiéndose como una herida purulenta.

Un moscón pasa molestando con un hedor penetrante
y las olas revientan en el corazón de las muchachas
y lloras con la desolación de los helechos en las
profundidades del mar que acaricia tus senos
cuando te sumergen para darte un chapuzón totalmente
                                                                                   /desnuda.
Una hebra cruza como una fibra de carne
que se desliza suavemente
Como si fuera un sosiego para tu maltrecho conciencia.
Un jaguar y un ramo de flores están bien dispuestas
sobre un florero que cuida el destino de sus casas.
Ya nada detiene el existir de aquellas mujeres infelizmente
                                                                                   /odiosas
como una plaza el medio día
para la dulce piedad de los
que no quieren mirarse en el espejo.

Al borde de la cataratas quieres precipitarse como un poco de
helado de chocolate que se derrite por el terno de un viajero
porque tu mamotrética risa refleja la soledad
que te agobia cuando subes al bus que te llevará a tu destino.
Y las opacas avenidas te extravían convirtiendo tu mundo 
en un laberinto de peces lejos de su acuario.

























EN EL NORTE / ZAÑA (I)

                                                           A Tania de Souza Zúñiga




El río se deshace lleno de moluscoides albergando grandes
                                                                                   /colonias
y la tarde llega hasta los limites de la desesperación,
en una ventana de hotel cuando un angustiado suicida
pretende arrojarse al vacío en busca de solución a sus
                                                                       /problemas.
Es el viento, pero tu tomas de la mano
a un eunuco que ha intentado la autoeliminación.
Te sonrojas y no puedes escuchar la banda musical
que interpreta tus amadas canciones.
En la penumbra queda el recuerdo del brandy
que se desplaza como una inmensa marea.
Abres tu corazón gitano habitando en la penumbra.
Siempre fuiste solo una mujer muy selecta expuesta
a los reflectores que inundan tu rostro como un panal de
                                                                                   /abejas.
Siempre quisiste una historia de amor única
para tu deleite como los sueños de tu Zaña natal.
Es necesario que una brisa tenue te envuelva y sientes
la vida desbordarse como un lago lleno de truchas
                                                                       /salmonadas.
Y quieres llorar porque recuerdas tu infancia
Solo que las riquezas abundan como el color impenetrable.
Eres dueña de tu destino ahora que los cielos de México
te acogen incluyendo tu canto
Y una espátula mugrienta trae algún recuerdo a tu memoria.
Eres sabiduría y un estanque guarda tu figura
de artista consagrada y tu vestido largo, negro; brilla
como una estrella en la noche de albaricoque.
Y los flashes se confunden con otras luces
y frunces el seño evocando un faro lleno de moho
Ahora y siempre estarás invicta en este corazón
mas lejos que los ríos que nuevamente se desbordan
para anunciar tu presencia.


EN EL NORTE / ZAÑA II




Busco de manera demencial tu cabellera ondulante en medio
de solitarias carreteras llenas de claridad e intemperie.
Y tus labios que ya no dicen nada
solo reproches como una calamidad
que se pierde en medio de pinos.

Ahora que han pasado los años y que la vida se hace jirones
como tela multicolor agobiada por el tiempo
y no hay un poco de tu rubor de tu carmín
O al fin un residuo de tu perfume.

Ahora la vida es como una boda
que no asegura nada como un polvo disuelto sobre arenales.

Pienso en lo que pudo ser mi vida
con las líneas que forman una mano abierta
frente a una nube de polvo
es mas vacío de las pesadillas
frente a los camarógrafos, micrófonos
imágenes proyectadas en el ecran de un multicine moderno.

Ya nada nos procura la vida
con destinos que se mueven como cortinas
que tienen el ardor de dos amantes estrellados contra la
                                                                                   /pared.
Ya no importa los años que han pasado
como puertas del laberinto
de aves milenarias
que no miden el  frío  cansancio de la nada.
Solamente que ya nada importa del vivir
lejano y tierno pero lejos de los reflectores
de los admiradores pidiéndote
un autógrafo que guardas
como un pañuelo ajado en el bolsillo.















 

RUTA 2000

 

                                                                       A Manuel Baquerizo





Si dijera que llorando y no exagero que cada vez al despedirme
me subo al bus que me traslada de muy mala gana y al desvarío
y recorre las pistas tan llenas de colorido como el vestido
de una mujer de la sierra del centro.
Son unos embusteros los que le mienten al destino.
Los años pasan como es natural y se va ajando el tiempo
como el pañuelo del parroquiano al cual desconozco.
Es la vida un abanico de sorpresas a cambio de un concierto
mirando por la ventana el corazón de las medusas
y el brusco y ascendente cambio de clima
temblando en Matucana, San Mateo, La Oroya y la
                                                                                   /serpentina
que es la carretera como trepando por el espinazo de una
                                                                                   /anaconda
y el ruido que estalla en mis oídos, sin gradas para subir
escalón por escalón y algunas veces el sol se precipita,
en otras oportunidades la brisa es diferente
y se derrite como cera en mi rostro tostado por el sol
malos guijarros acumulados en mi cabeza de tanto viaje
así podré descifrar hasta el morir y sus secretos
como algo sobrenatural que asciende hasta las cumbres
                                                                                   /nevadas.
Es una existencia nada resuelta como la pisada de un
                                                                                   /cangrejo
la que me acompaña siempre en las travesías que hago
por cualquier ruta que me acompaña hasta el infinito.
Aquí no hay huellas de pescadores solo restos de ranas
que degusto con la exquisitez de una sibarita lleno de espías
y con un platillo tan exquisito como el mero salpreso en
                                                                                   /Máncora.
Es intenso el dolor de cabeza triturada por vacilaciones,
incertidumbres, traiciones, seré capaz de reconocer
alguna vez que sobre estas tierras caminaran los Wankas
ahora que he llegado a Huancayo y solo en mis manos tengo
un ajado periódico lleno de noticias locales.
Algún día me esconderé definitivamente debajo de la faz del
                                                                                   /planeta
enseñaré algunos salmos a los inmortales como yo
haré rodar la bola inmensa y los hombres serán un barro
                                                                                   /cocido
y ya no podré hacer alarde de que quise ser y no fui.

Huancayo, 9 de abril del 2000





 

HÉROE DE OTROS TIEMPOS Y DIAS





En los antiguos puertos del norte los pescadores se hacen a la
                                                                                               / mar
con sus redes amarillentas por el sol y el tiempo
yo recuerdo a don Paulino Yarlequé Simbala
el cual me narraba historias de sirenas y brujos legendarios.
Y también mencionaba piratas y corsarios que no solo
                                                                                   /asolaron
el puerto de Paita sino incluso desembarcaron en Sechura.
Y también bandoleros que atacaron ciudades y puertos y
                                                                                   /amasaban
ingentes fortunas como la de los actuales narcotraficantes.
Yo lo recuerdo a la puertas de su casa con su mujer e hijos
era tan querido que me decían niño Tavo.
Ahora que ahogo mi soledad en bares y cantinas agoniza en
                                                                                               /mi
el aliento a chicha de Monte Suyón que se ha quedado en mi
                                                                       /subconciente.
Yo desesperado e insidioso cada vez que puedo vuelvo
                                                                       /nuevamente
y le llevo un ramo de flores frescas tal como me lo pidió en
                                                                                               /vida
sus hijos han emigrado ante tanto ultraje y alimañas
que consumieron su fortuna lograda de tanto esfuerzo
y con el afán del aturdimiento y la desesperanza.
Un mito realmente maravilloso se ha tejido en torno a su
                                                                                   /memoria
hombres de otras tierras vienen de vez en cuando a estos
                                                                                   /predios
y preguntan por don Paulino; de sus nietos ningún
                                                                       /descendiente
ha heredado la destreza de su abuelo en el mensaje de las
                                                                                   /redes
y hoy se dedican a otras menesteres como la compra y venta
                                                                                   /de ganado
ahora en los tiempos de bus malísimos para la paz de la
                                                                                   /tierra
les dije lo que de repente era la ultima visita de mi vida.












 

ETERNIDAD TERRÍGENA



I


Hay una campana neumática
Que resuena en nuestros empobrecidos oídos
herméticos y universitarios todos cantamos a la gran ciudad
somos evangelistas de la belleza
interpretamos canciones o relatos de la vida
en suma somos vagabundos de la opulencia.

Aquí no hay bisontes que suelen beber agua cristalina
sin alojamiento sin comida visitamos otros países.
Anima del sur amplia y rica predicando el evangelio
donde solimos beber el pisco de las entrañas de la tierra.
Los reyes del rock  entonces bailan siniestramente.
Los microbuseros ríen suavemente para no levantar
                                                                       /polvareda
miran desesperados las olas con marea de arena en
                                                                       /Pasamayo.
¿pueden ahogar sus penas o frustraciones frente al nuevo
                                                                                   /mar?





II

Nos balanceamos sobre las ramas de los abedules de mi
                                                                       /imaginación
estoy ahogado entre el cielo y la tierra experimental y
                                                                       /terrígeno
nos trasladamos en mi vagón de sueños para internarnos en 
                                                                                   /la sierra
que duda cabe de los aeropuertos los cuales no reportan nada.
Me agrada el ámbito rural breve lleno de follaje
para ahogar pasiones que tiemblan como hoja de eucalipto
hasta el quebranto de no saber
que existe tránsito terreno sino eternidad.













 


 

LEIT MOTIV



I

Como un leit motiv y buscando nuevos temas para mis
                                                                                   /poemas
leo con avidez a los simbolistas franceses
pero envejezco y no envejezco, cada día me renuevo
y soy feliz usando los pantalones heredados de mi abuelo
¿acaso ya no peino los cabellos que solía acomodar mi
                                                                                   /madre?
¿acaso osaré exprimir el primer melocotón de la alacena?
¿desilusiona acaso la estupidez urbana?
lo feo que resultan aquellas aglomeraciones donde no soy
                                                                                   /feliz
miro que la vida tiene muchos portones
aquellas puertas falsas donde se escapa la sed
y no se puede cantar a las grandes epopeyas sin incertidumbre
vaya maldita soledad de soledades
vaya ausencia sin ausencia de nadie a la vera del camino
erudición y hermetismo me traiciona quiero vagar por las
                                                           /aguas del Rimac
zambullirme en la epopeya emocionante
de los pedregosos desperdicios de la civilización.




II

Una vida lujosa o una existencia miserable es el único legado
territorios vacíos o fuentes de helechos
las coronas llameantes de los reyes se extinguen
ardiente el fuego, ardiente la rosa, ardiente el clavel
porque la historia es una retahíla
de momentos impropios para nada.





















EL ALBA EN EL BAY-PASS  (PASO A DESNIVEL)




Se fragmenta la arquitectura de los expatriados
porque voy a negarlo siendo uno de ellos
porque están mis cantos provenzales
estoy desgajado pero lleno de furor, excéntrico y hosco para
            /mis enemigos
pero con una voz afable para mis amigos.

Los auténticos y verdaderos artistas no necesitamos de
                                                                       /marketing
ellos son la nueva y verdadera trampa de la execrable
                                                                       /sociedad
Gloria a mis cantos que son interpretados como medio de
                                                                       /salvación
Mi hijo músico frustrado le gustaba tocar timbales
y luego amaba su contrabajo ¡Helo aquí! ensimismado
haciendo flamear sus banderas encima del tren eléctrico
frente a los leprosos a los pordioseros a los ignominiosos
que humean en el fondo de la fosa bajo un puente
blandiendo la sangre del cordero.


 

EVOCANDO LOS BIENES DEL MUNDO DEL  AMOR





Aquí está el más tristísimo de los mortales
sobre los tejados negros se envuelve la telaraña
ya que de los olivares no queda absolutamente nada
sólo el aliento a tabaco de una mujer de lugar lejano.
Qué extraña y extranjera se siente una plaza
con retamas amarillas a la hora en que los naranjos no dan
                                                                                   /frutos.
Mujeres de tiernos modales con espíritus claros como la nieve
movilizada por el viento irónicamente desdeñable
por el movimiento de las hojas, que caen como en otoño.
Me decían, lances del amor son aquellos en los que estuviste
involucrado con una mujer llena de vileza y de poca
                                                                                   /condición.
Yo contesté, mi corazón manda en mis afectos
Amo intensamente su perfume sus uñas esmaltadas
el perfumado aliento sus labios dulces color camote.
Es una gran gacela y sus manos tienen movimientos
                                                                                   /ondulantes
como el pensamiento desplazándose a cualquier precio.
A veces sus delgados dedos juegan sobre un telar
en otras oportunidades se posan suavemente sobre el teclado
de la computadora que parece una trama perdiéndose en el
                                                                                   /poniente.
Apreta sus pies que lucen unas amplias sandalias
parecen un pez atrapado en la red o un caballo alazán
cabalgando con mucho coraje en la pradera.
Las níveas burbujas acechan como si nadaran en un estanque
cuyos trasfondo no tiene ningún guijarro
sólo la imagen color bermejo de la mujer amada.




















 

DIARIO DE VIAJE





Las palmerales cubren totalmente la explanada llena de
                                                                                   /mosquitos
y los turistas con gafas ahumadas o de distintos colores
descienden del bus que los traslada de un lado a otro.
Ahogan en vino sus frustraciones en el país de los incas
algunos perturbados intentan descender apresuradamente
para pisar los rostros de algún auquénido que también
piso estas tierras en otros tiempos.
Tal vez me encuentre confundido con los extranjeros
expiando sus acciones sobre los toneles de vino
entre hierbas frescas y casas derruidas por el tiempo.
Y sus cámaras fotográficas plasman el mas trivial sueño
al mediodía entre los montes con altas hierbas.
Y hasta algunos interrogan sobre el fenómeno migratorio
en estas tierras de los antiguos incas dóciles para la
                                                                                   /conquista.
Nos emborrachamos con chicha de maíz serrano
buscamos un precario refugio para las lluvias
que nos acechan cerca de las palmeras
y tomaremos refrescos de frutas tropicales para la sed.

Entre el cielo y la tierra se yergue la realidad
y cruzan ahuyentados los animales que pueblan estos
                                                                                   /territorios
los extranjeros piensan mirar alforjas de oro y plata
inmisericordemente guardan en sus bolsos sus cámaras
cansados de instantes de la pobreza y el brillo de la cara de
niños que se ofrecen para cargar sus bultos y mojan la
tierra con sus orines que se apestan a diez mil demonios
una gringa extrae de su bolso ajado un billete de veinte
soles pero en realidad tenemos soles que alumbren
este pobre país de un pasado riquísimo y un presente
                                                                                   /miserable.
Los turistas vienen a hurgar la basura para encontrar algún
                                                                                   /tesoro
que ya nos saquearon blancos europeos que se llevaron todo.














 

TRENO POR LA MANGACHERIA


                       A Miguel Justino Ramírez A.




Detengámonos frente al antiguo solar del suelo nativo
aquí donde ha quedado la figura de la amada adolescente
en la casa del abuelo paterno donde abundan las uvas
de parras que han quedado para siempre cual telas de arañas
tejidas en el cerebro sin borrar ninguna de sus huellas.

Los compañeros de aquellos años tienen sus rostros
                                                                       /arrugados
algunos peinan canas blanquísimas que se confunden con el
                                                                       /color de la cal
sus pies están tatuados por el resplandor del  sol que forman
                                                                       /las sombras
en las huellas de iguanas y lagartijas.

Los chilalos  ya no mueren de tristeza
vuelan alegres encima de las colinas de arena
al comprobar una constelación de soñas paradas en los
                                                                       /algarrobos.

Es el medio día en la mangachería con una tierra irrigada
por un escuálido río en verano
se convierte en furiosa serpiente
Y yo recuerdo con inigualable tristeza el mismo centro del
                                                                       /paraíso del ocio
donde esta la plazuela de la Cruz del Norte con aire
                                                                                   /arrogante.

Es por ello cada mañana me instalaba en sus bancas
y obtenía una brizna de placer
con los ventarrones que estremecían los ficus
que la circundan en el mismo corazón de la mangachería.

                                                        Piura, 1 de marzo del 2004

ARTE POÉTICA




Este oficio que ejerzo y no lo cambio por otro
de los que han ocupado mi precaria existencia
impecablemente absorbente que hasta perdí la medida
de las cosas mediatas; sin embargo la labor es tan profícua
que escribo de día, noche y hasta tras la lluvia
y bajo los truenos y rayos que cruzan mi vida.
Este oficio tan inigualablemente fiel
al agua o el fuego en medio de calles y avenida multicolores
y los versos que he ido enhebrando con espíritu festivo o
                                                                                   /lúgubre.
Pero riqueza material no me ha ofrecido
y mientras con certeza observo calles y gente sin paz interna
mi existencia terrena continua recostado sobre escritorios
frente a micrófonos que dispersan mi voz en el éter
por palabras como fuego o como balas en la noche
en que escucho Rinsky-Korsakov volando sobre oropéndolas.
Este oficio que sirve para ponerle color a la tarde infernal
pero que una mañana permite guardar la memoria de los
                                                                                   /vecinos
más allá de los pantanos infectados de sanguijuelas.
Este oficio dulcemente bello para escuálidas muchachas
perennizadas en el tiempo de sequía o de abundancia
algunas con dientes aperlados que nos sonríen desde el más
alto lugar de la azotea.
Este digno oficio llamado poesía que ejercemos en la noche
tranquila y serena y no apto para cardíacos
y porque la verdad, la verdad es que todos estamos
                                                           /terriblemente solos.
Es el manantial del que muchos quisieran beber
pero muchos son los llamados mas poco los escogidos
a copular de manera interminable con las musas.

MARINA  MORA  ATRAPADA  EN  SU  PROPIA  RED





Escoger una reina de belleza es tarea difícil en tiempos
de penuria cuando el cirujano anuncia corrección en la
nariz, cejas, orejas, caderas, cintura y muslos.
Escoger como tema una reina de estos tiempos es como
describir un edificio en ruinas y reconstruido con tecnología
                                                                                   /de punta.
Imagínense un poeta inmolado por un tema banal e intentando
retratar a una muchacha de Guadalupe al norte del Perú.
Las antiguas casonas guardan la memoria, los pájaros fluyen
sobre los arrozales y el mágico sol como una circunferencia.
Las ramas de los árboles flexibles, los musgos impregnados
los juncos plateados y la primavera con todo su esplendor.

Amarillento y dulce tu blanco fruto eres el fruto de la morera
parte de la tierra junto al mar o por analogía representas
al mar, el más enigmático pedazo del mismísimo universo.
Quedas atrapada en la cornisa de los edificios donde espera
                                                                                   /el silencio
Y el olvido porque la pena es corta pero cercano el delirio.
Sugieres tu cuerpo de sirena tirada en la arena
porque la naturaleza tiene más fuerza que las manos del
                                                                                   /hombre.
Que pena Marina Mora escuchar de labios de una reina

 /de belleza
no observar un autorretrato sino una caricatura de chica plástica
que por ambición maltrata elementales derechos de humanos pordioseros de belleza atrapados en sus propias redes
porque el mar devora a hombres y mujeres limosneros de una
                                                                                   /plegaria
para poder alcanzar la eterna belleza en otro cielo
al cielo de su propio destino a la intemperie.

UNA ESCENA DE INFIDELIDAD EN LOS ARENALES




Antes de ingresar a Ica y cerca a un banco de arena
                                                                       /detengámonos
para recordar a la esposa amada, lloremos frente a tanta
                                                                       /desventura
cerca a los vientos que arrecian y golpean la cara
                                                                       /intermitentemente.
No se borran fácilmente las huellas y el reflejo de las telas
nos conducen a una aflicción mortal por el perfume de los
                                                                       /viajantes.
Existen lágrimas vertidas por el recuerdo
pero ya no estás presente porque nuestros hijos han partido
distintos destinos les espera lejos de los amuletos.
Uno de nuestros herederos intentó trepar por la pendiente
pero nuestra ruptura conyugal estaba decidida hace años
cuando abandonaste el hogar y el amor mataba
ahora ha transcurrido el tiempo y otras aflicciones me
                                                                                   /seducen.
¿Acaso mi corazón no es conciente que otro te
                                                                                   /empujó
a odiarme sin que tus ojos lograran apartarme de tu memoria.
La infidelidad hirió de muerte mi corazón maltrecho y
                                                                                   /desgarrado
era tan intenso el dolor comparable con la esquiva muerte.
Me regocijé hundido en el ocio mientras se desplegaban
las alas del desatino y tu trampa no tenía el más mínimo éxito.
Atravesamos la Plaza de Armas las ropas están raídas y
                                                                                   /desgarradas
y tratamos de llegar a un valle cercado por médanos y dunas.
No apreciamos ningún páramo sólo el reflejo de tu tes y talle
                                                                                   /esbelto
para nuestro consuelo sin adorno que cubra la miseria
                                                                                   /humana.
Al entrar la tarde nos alejamos para siempre en señal de
                                                                                   /abandono
nos ahogamos en alcohol y tabaco para nuestro consuelo.
El ardor de ella era intenso como su fuego en la cama
tan saludable como el más fructificante vaso de jugo de ciruela
hubieron luego tantas mujeres pasajeras
como la circunstancial compañera de un viaje en tren
pasaron los años pero nunca pude olvidarla
por tan inimaginable misterio de la infidelidad conyugal.

PLASMADO EN UNA TELA DE LOS TALLANES




Para ingerir la bebida de los dioses
no es necesario observar el néctar
extraído de nectarios acumulados en odres.
Basta navegar en ciudades con embarcaciones precarias
frente a oquedades y silencios de la vieja Narihualá.
La vieja calle del Playón o Arequipa
guarda la memoria de los chilalos
pájaros coloreados por el mágico sol
en el invierno de musgos contenidos en el tiempo.
Aquí está el mercado donde se expenden mercancías
desde siglos inmemoriales lejos del curaca.
Ahora puedo mirar de manera caleidoscópica
la cara de una muchacha con el rostro impregnado
de color verde o amarillo y con sus calzones
color fucsia, jamás desea ser observada por inigualables
muchedumbres hastiadas del mango sabroso
derritiéndose por la comisura de los labios.
Los soleados patios tienen jóvenes paseantes con rostros
                                                                                   /oscuros
que esperan amaine la insufrible tormenta
agua que viene desde el infierno cruel
y solitario de los abandonados del planeta.



EN EL BAJO PIURA




Nos internamos en un dédalo endemoniado
para custodiar los deleznables delfines
que aparecían en un hotel de lujo.
Al norte de PIRHUA la patria pequeña y heremosa
que el destino nos legó tostados por el riguroso sol.
Habitada por recolectores y cazadores cerca de Aypate
y los baños termales de Chocán donde brota agua
purísima del manantial formado por piedras
incrustadas en las rocas del destierro y la penuria.
Todos los árboles, algarrobo, guayacán, palo santo, ceibo,
oreja de león adornan el paisaje inconcluso
también los animales, gato silvestre, puma, sajino, buitre
                                                                       /selvático
formándose el espejo de agua
y nos internamos para mirar el mangel gramadal.
Que inescrutable tierra nos cobija lejos del ruido mundano
y en medio de la carretera que nos lleva a Sechura
garzas y flamengos se cruzan por el templo de los jaguares.
En las lagunas de Shimbe o Sivericocha ha quedado mi aliento
flotando como una embarcación a la deriva en las aguas de
                                                           /San Martín de Sechura.



EL UNIVERSO EN TUS OJOS




Siempre te escapas en el denso oleaje de una marea negra
y mientras huyes se va diluyendo el minúsculo laberinto
en que dominas tu mirada frente a la costa de los vientos.
¿Qué territorio te sujeta a la faz del planeta?
¿A quién indagar por las líneas que nos conducen de manera
/laberíntica rumbo a la eternidad.
Si me miras pienso que la noche comienza a encender
sus fuegos en tus ojos de gacela
nada mejor que la luna entre tus cejas como claras líneas.
No deseo que tus pensamientos se atropellen como corceles
/ peatonales
y el cielo raso sea una selva oscura es esta mezanine
donde tu silueta es una piedra que no da en el blanco
y se desliza tenuemente como una lluvia hacia el confín
/del universo.
Hay intensa confusión de litigantes cuya única controversia
es la muerte como puerto a la intemperie en el invierno.
Los seres humanos convertidos en estatuas de granito
los papeles apilados hasta construir una fortaleza
y entonces el viejo adagio hecha la ley y la trampa
quedó cerrada para los inmensos impostores de la ley.
Nada queda para el amor en estos predios lúgubres
y al final de la tarde todo ha de ser como al comienzo
tú una mujer de esbelto talle y sinuosa cabellera
y yo pobre cojudo tratando de ganarle un juicio al destino.

IL GIORNO DEL RICORDO

El guardavalla esconde sus secretos en un jardín
juega con una pelota cerca de los ojos de miles de aficionados
que excitan sus ojos en busca de un gol.
Tantas historias indigeribles para miles de hinchas
agolpando las graderías llenas de vítores
“fuerza cristal”, “arriba alianza”, “y dale U”
sueños que se adelgazan en la mente
de quien tantos domingos compartió emociones desde una caseta.
Es acaso la vida perdurable en medio de la tempestad
de los que visten de corto y su conciencia está ausente de identidad.
El balompié es la mejor droga del laberinto entre sedentario y nómada
por la que  transitó mi existencia terrena.
Cuando siento que llegará el final del túnel de mi orfandad
y todavía están secuestradas en mí tantas emociones contenidas
en una crónica deportiva que el tiempo alcanzó a quemar
quedan en mis oídos los huaynos, mulisas, marineras
que trajo gente de la costa, sierra y selva alentando sus equipos.
Nadie sabe o muchos ignoran esta vida que llevó estadios lejanos
cerca de la belleza flameando estandartes, ondeando banderas
Dios mío porque mi vida carga de soledad e infortunio
la comparto con miles de hinchas que ríen, lloran
apasionados por el hilvanar cánticos de gloria
con sus barras bravas anegadas de violencia.
Pasión de multitudes, alegoría de desposeídos
viejos vocablos en labios de chicas exóticos en busca de aventuras
distraídos para siempre en las soledades de los grandes escenarios.

FILM

Herido por un vocablo fatal quise volver de la hospitalidad
retornar del grosero zodiaco.
Quise captar toda la luz caótica
disfrutar la disolución sombría
como refugio de ave rapaz.
En pleno siglo XXI destruir ese mundo interior
que cada día me consume de manera ciega irracionalmente menospreciado.
Ya no me importa sicoterapia alguna solo la obsesión
consecuente del artista me acompaña
todo sigue igual como en un añejo film.






EVOCANDO LOS RIGORES DEL DESIERTO

El rojo o naranja vivo de su boca me enloquece
sus bellos ojos y espléndida mirada se expanden cada eternidad
entre las estrellas cabalgan como briosos corceles o gacelas.
Valia es mi aflicción permanente
y la busco presuroso de noche
en la pantalla pequeña o caja boba.
Busco el eco de su llamada
o la amplia soledad sumamente esquiva.
Mis manos crispadas por la angustia
tratan de desnudar las tinieblas
a las que ascienden los bienhecheros
que la pretenden colmar en el elogio.
Un estremecimiento mesurado me seduce
el impulso colmado de amor me aletarga
más bella que la hechicería de sus ancestros.
Tal como la veo con suntuosas ropas
y una suave brisa galopa su rostro
con maquillaje hasta el hartazgo.
Procuro el reposo con la certeza
que es el reflejo de la eterna poesía.


31 de DICIEMBRE 2005 (LICOR DE ORO)

Limpia es la vida, ignorante la muerte
no existo una línea imaginaria
que las separe lejos de los flancos.
Cáncer o cangrejo que se mueve en todas las direcciones
del retorno infinito.
Renacer al principio o fin
que se hace despiadado
que se vuelve lleno de reproches con la conciencia.
La gratitud es el deber duro de partir
donde el gran creador genera castración
de almas plagadas de reproche y vicio.
Cáncer al más alto crimen de la civilización
y de la geografía del desconsuelo.
Brebaje que se siente cálido y agraciado
como vino  espléndido derramándose en la mesa.
Cáncer lo mejor de viña alguna
donde reposan las constelaciones
en los días de estremecimiento y aflicción
que me constriñó ante ojos sorprendidos
singular forma de pertenecer a la cofradía.
Quisiera apresurar el reposo y mirar la noche
como un manto desierto y peligroso
como si fuera a tramitar un expediente
para cumplir la promesa de marcharme para siempre.

LA  HUELLA  DE  NUESTROS  CUERPOS



Va a partir el navío de la península ibérica, es tan sublime
la marcha a dos orillas que miramos flotar
un tumulto de adioses.
¿me ofrecería ir de pie y sobre el Atlántico
atribulado por las aflicciones del cuerpo?
Todavía queda en mi el perfume de tu humanidad expandida por doquier
o nuestros troncos dejando una huella difusa
como fruto encantado cerca de una colina o un banco de arena.
Dulcemente Ana calma tu vacilante coquetería
criatura alguna ha osado jugar con mis sentimientos.
Tus lagrimeantes ojos han permanecido enrojecidos
y clavados en el centro de la alcoba.
Infamante ha sido tu risa para fabricar tus seducciones
te has lanzado sobre mis pies con tus dedos llenos de anillos
tu frente es un páramo amplio y el cuello sin adornos
con una brisa amplia recibes sin inmutarte mi cálido afecto.
Al ingresar la tarde pretendes partir con tus bucles reciclados
por el tiempo que irriga nuestras flexibles vivencias
eres una joven y compartes estos momentos con hombre casado
que ha ingresado a la noche infernal sin coraza y escudo
he prolongado mi resistencia y mi exilio
no he germinado el odio por el contrario me siento alabado
pero me trastorno cuando recuerdo tu cara roja y dulce
aunque temo un día encontrar la muerte de improviso.
Si alguna vez inspiraste en mi la turbación y el olvido
añoro tu fortaleza de ser madre soltera en el fondo del infortunio
o nuestros cuerpos envueltos en manto rojo con un tatuaje
impregnado hasta  el fin del universo.


EMBARCÁNDOSE  PARA  EL  DESTIERRO



Siempre recordaré aquella mañana cuando moraban los exiliados
con un grito lúgubre antes de marcharse
llevan pocas provisiones y se mostraban presurosos.
En el fondo de su infortunio anuncian encontrar alimento
en tierras lejanas que los cobijen.
Mejor es  alejarse de cadenas y prisiones
y acercarse a una brizna de placer.
Aunque se sienten ignorados tristes e impotentes
luchan por la subsistencia que los espera.
Su tristeza convoca a los afligidos por la madre tierra
aunque sus palabras no tengan eco y caigan
en el profundo sacrificio.
La soledad acompaña algunos estribillos interpretados
por mis amigos con débiles respuestas.
Ellos marchan al destierro lejos de su patria
cubierta de moho y capas de polvo provenientes del cielo.
Crispado por el espanto trato de ocultar mi nerviosismo
quiero auscultar su desesperanza y tribulaciones
por un claro de luna desnudando las tinieblas
que cubren la noche hasta el día de su muerte.
Jamás he imaginado la tristeza del destierro
la he vivido porque los poderosos creen que todos
son de su calaña brindando con un licor amargo.
Siempre recordaré  a los que marcharon al destierro
porque jamás morirán en mis versos
aunque los cubra el manto de la bella muerte.



EN  LA  NOCHE  ESPACIAL



Cuando se encontró de cara frente al inmenso cosmos el
                 astronauta trato de cifrar el misterio del universo
y comprobó que solo era un pequeño ladrón del fuego que
propiciaba el sol ante el designio de la soledad.
Nostalgiaba con el retorno a casa y el temor que se desintegrara
la cápsula sin sentir siquiera el estruendo y luego la bola de
fuego descendiendo sobre la tierra a 20000 Km. por hora.
Y descendió sobre un cielo brumoso y lleno de sopor
y miró desolados predios los continentes como mapas
calcados de una constelación de vigilias.
Y pudo exclamar que la inmensidad tiene limite y añora lo mismo.
Seguramente piensa que está en los dominios del sueño
y camina descalzo en la faz de la tierra evocando soledades.
Sólo frente a la noche espacial en un universo desolado
con millones de seres bajo su cabeza
siente el deseo de mirar el cielo comprobando que el paraíso no existe.
Las estrellas están tan lejanas como si se les mirara desde
un desolado paraje de la tierra
y brillan sus pensamientos mezclados con agua azulina
el otoño desde el espacio tiene otro espectro.
O será que ni el mismo pensó mirar la tierra fuera de su órbita
desde la lejanía  más honda
ahora que ni la distancia importa tanto como volver
al lugar natal al mismo lugar de siempre en esta planeta.



LOS MITÓMANOS



Los mitómanos cruzan el barandal del puente
y embrutecen por el furor de bombardas y fuegos artificiales
están asidos a sus momentos de furor y la pasión es una hoguera
humeante a la deriva. (Gloriosa conjunción de almas gemelas)
El saurio que alguna vez habitó estos dominios
ha dejado su estela en homenaje del vigor que alumbraba.
Quisiera habitar las profundidades del infierno
para bailar como un mitómano lleno de anfetaminas y ansiolíticos.
Prudencia para las quimeras del banquete llena de verdades.
Estoy convencido que la sensación de angustias viene del continente
contiguo para los profanadores de tumbas.
Los mitómanos están interpretando una romanza
bajo el sol de Paracas  donde no brota ni un cactus
el viento penetra por los ojos de los turistas polvo que se hace
añicos en las luces de las embarcaciones que en una noche
cualquiera se hacen a la mar que es el vivir.
Ulula el tiempo a lo lejos una aroma tenue a la brisa
sin tocarnos pasa volando rumbo a lo desconocido.
Yo parado mirando a los mitómanos que ordenan ramos de flores
alejan cualquier tentación para partir al desfiladero de sus vidas
tratando de recomenzar una vida llena de espanto y mentiras.








UNA  ESCENA  DE  CAZA



Y así fue como te conocí perdida en medio de los cañaverales
era tiempo de cosecha y pude pescarte desnuda sobre
una estera rota y raída por el tiempo de la sequía.
Pero fue fácil escogerte entre tanta hembrita caliente
comiendo un rico seco de pato con yucas blanquísimas.
Ahora comprendo porque el río de tu vida cruza con facilidad
sobre tu clítoris tan húmedo y mojado como una granadilla abierta.
Ya nada nos detiene cuando jadeas sin calzado sobre el petate
como gata maullando en pleno apareamiento.
Seré capaz de reconocerte perdida alguna vez entre los matorrales
de otra ciudad que no sea la tuya.
Por eso cada vez que puedo salgo a buscarte entre las plantaciones
para demostrarte que eres la única que gime con el corazón abierto.
Yo sé que no inventas el paisaje sonriendo y haciendo volar
un avioncito de papel lejos de mi mujercita ecologista.
Ya no son años de guerra se ha pacificado el país
para deleite de aedos y aedas en medio del invierno cruel de Lima.

Jamás imaginé que una multitud observará el instante
en que hacíamos el amor y bajo tu calzoncito color naranja
hablas, sonríes y te conviertes en una sombra inmensa
en una araña pegada a mi camisa contrariada por la estatura
de mi vida tan llena de intemperie como hombre
que pisa y pisa y lame tu clítoris escarlata para la fiesta de la dicha.

Ambato, septiembre 1977 – Cartavio 1987











CANTO  DE  SILLAR


 A José Ruiz Rozas

Festejo los night club que me han acogido en las diferentes
ciudades en las que estuve mirando a los travestís
doncellas soñolientas que buscan una vida excepcional.
Canto a una ciudad AREQUIPA que me gusta por el sillar
por sus mujeres y su acento serrano
sobre el halcón de piedra y granito.
AREQUIPA es una ciudad inigualable no por su mansedumbre,
sino mas bien por las batallas y guerras que ha ganado en el tiempo.
El mirador debe estar bien dispuesto para observar
la ciudad de las catástrofes y terremotos
una forma de morir y revivir constantemente.
Canto a la música sincopada sobre todo al Carnaval de Arequipa
que no tiene mar solo el lago de Tingo en cuyas aguas
fluye una roca con la presencia de un figura opaca.
No sé si en tiempos difíciles se le puede cantar
a grandes ciudades que mantienen su corte señorial
para nuestro deleite tan coruscante y agridulce.
Nada de lo que tiene esta bella ciudad puede compararse
con el murmullo de la nevada o esas lluvias llenas de tormento.
Canto al suicidio y esta bien que el sufrimiento
sea mecanismo de defensa para los irresolutos.
Canto por escribir este poema como la memoria de las rebeliones
que la hicieron la capital moral del país.
Canto a su Plaza Mayor testigo presencial de los más fieros
combates para premiar su idiosincrasia chauvinista.
Que decir siempre de las metáforas creadas por sus poetas
con sus manos puestas sobre los candiles y fogones.
Canto y cantaré siempre a una ciudad tan blanca
como su corazón lleno de tibieza.

Arequipa, 02 de marzo del 2001






HÉROE DE OTROS TIEMPOS Y DIAS



En los antiguos puertos del norte los pescadores se hacen a la mar
con sus redes amarillentas por el sol y el tiempo
yo recuerdo a don Paulino Yarlequé Simbala
el cual me narraba historias de sirenas y brujos legendarios.
Y también mencionaba piratas y corsarios que no solo asolaron
el puerto de Paita sino incluso desembarcaron en Sechura.
Y también bandoleros que atacaron ciudades y puertos y amasaban
ingentes fortunas como la de los actuales narcotraficantes.
Yo lo recuerdo a la puertas de su casa con su mujer e hijos
era tan querido que me decían niño Tavo.
Ahora que ahogo mi soledad en bares y cantinas agoniza en mi
el aliento a chicha de Monte Suyón que se ha quedado en mi subconciente.
Yo desesperado e insidioso cada vez que puedo vuelvo nuevamente
y le llevo un ramo de flores frescas tal como me lo pidió en vida
sus hijos han emigrado ante tanto ultraje y alimañas
que consumieron su fortuna lograda de tanto esfuerzo
y con el afán del aturdimiento y la desesperanza.
Un mito realmente maravilloso se ha tejido en torno a su memoria
hombres de otras tierras vienen de vez en cuando a estos predios
y preguntan por don Paulino; de sus nietos ningún descendiente
ha heredado la destreza de su abuelo en el mensaje de las redes
y hoy se dedican a otras menesteres como la compra y venta de ganado
ahora en los tiempos de bus malísimo para la paz de la tierra
les dije lo que de repente era la ultima visita de mi vida.