domingo, 20 de diciembre de 2009

EN EL OJO DEL HURACÁN / GUSTAVO ARMIJOS

I
A LA LIBERO VANESSA PALACIOS

Cuando veo las caras de la multitud
apiñada en las graderías del coliseo
y voces multicolores coreando el nombre de Perú
se desmoronan los cánticos a favor de la
más grande defensora.

En invierno o verano contra el rival que fuera
ella no se lanza demasiado pronto
para salvar un balón que está casi en el piso.

Su pecho arde de pasión para
defender la bicolor ante hadas
de otros equipos de mayor estatura.

La gente advierte a un equipo contrario
desesperado pero demoledor
allá lejos una niña aprendió el voley
cuyo único juego repetidas veces
dieron gloria a la patria
balanceándose de júbilo
nuestra líbero Vanessa Palacios.


II ODA
EL ROSTRO DE LA LIBERO VANESSA PALACIOS


El viento cálido choca contra la net
es una ventisca blanca
que arrecia contra un equipo
cuyo número 5 le dice al mundo
ARRIBA PERÚ poblado de medallas.

Su dulce y amada tierra la cobija
y las estrellas se cubren de gloria perdurable
estando cerca del paraíso
y el paraíso es el escenario donde juega
como una visionaria de la defensa
que perdura y perdura
para lograr sus sueños
ardiendo insomnes
en un círculo de fuego
para ganarle todos los sets a la vida.

Aquí en este páramo, en esta soledad
ante estos espontáneos gritos de la multitud
abre sus alas entre abigarrantes nubes
Vanessa del Perú


ULTIMO TRAMO EN CERRO DE PASCO

Me gustaría huir de mi hogar
por el tiempo que alcanza un periplo vital
trepar un cerco de abedules
sobre negras ramas cubriendo la nieve.

Marchar al cielo de Cerro de Pasco
arriba hasta el borde de rayos y truenos
por donde lagrimean deliberadamente
algunas gotas gruesas de agua turbia
y cuando retorne a mi casa
encontrar mayores afectos que arrebaten
el borde de los pies cubiertos
de gruesas medias para el gélido frío.

Son antiguos pobladores de las tierras cerreñas
donde no interesa si nieva o graniza
para no mirar el sol que cae
sobre calaminas calcinadas por la sal.

Quien ha estado en esta vetusta ciudad
pocos humanos pueden decir al mundo
estuve en el techo de la civilización
¿Y por qué? Alguien respondió
quién de los poetas no le cantó al mar
pero muy pocos a la incomparable sierra.


BENDEJA ARDIENTE DEL ROMANCE

Quien es ella sino la que pasea su hermosura
por los pasillos de la casa en bata de dormir
hora tarde para tomar un café con crema
ante la vieja catástrofe de antiguos amores.

¿Para qué se entrega una dádiva a un menesteroso?
¿Quién mira sigiloso el paso de la gente
consolada por el sol, ocre y brillante
y que resuelle un bálsamo para divinidad?

Tal conforme se desprende borrascoso el pasado
para los goces de una rama que mece el río.

Es inhumano el nacimiento de mujer bella
y hombre de opulencia venido a menos
sin gloria perdurable y borrascosa vida.

No existe quimera alguna para marchar al paraíso
ni flores en la tumba
ni subterráneo liberado de gases
ni islas de la vida
y sí melodiosos dulces
sobre celestiales colinas
que perduran para siempre.


LABERINTO

1


Hay diversas formas de vivir
cuando un corazón desesperado
convoca las angustias quebradas eternamente.

El eco se escucha en la llamada telefónica
número marcado desde un mercado
donde percibimos vendedores de frutas y verduras.

La sombra de Diana viene del sur
y sobre su frente luce
una sombra de doncella
ante la luz del sol.

Su camiseta es de seda
como la de otras mujeres
entre huertos de almíbar
que hendían sus muslos sobre el sillar.

Túneles artificiales hasta el infinito
vistos por millones en el televisor
llorando para saborear tu dicha.


2

Vienen del sur andino.
Vienen del cálido norte.
Predican con el ejemplo en un cancha multicolor.
Equipo altiplánico y lluvioso sin lluvia en Lima.
Adscrito en esta visión de vientos
que llevan el balón hasta surcar el cielo.
Desde malecones / miradores / centrales ecológicas
bordeando el mar y con una proyección eléctrica.
Yo canto desde esta pérgola
que rueda como el balón natural
donde veo el partido en medio del gentío
hábil jugada de puro corazón en el acantilado.
Crepúsculo de infinita coloración.
Selva multicolor que vuela desde un sexteto ligero
hacia el laberinto de aires encumbrados.

Los pilotos embriagados miran desde el cielo el mapa del Perú
y el corazón de jugador andariegas
que con todo su bagaje dejan el alma en la cancha.
Un periplo por el continente
para encontrarlas poniendo el esfuerzo
y logrando éxitos emblemáticos del deporte peruano.
Existe una realidad audiovisual
para mitificar los triunfos.
Imágenes eternas de victorias
que todos agradecemos.
Nos soslayamos con el acciones de la líbero
que ejecuta aeróbicos, ful body
para estimular los músculos
e incrementar sus pulsaciones
siendo todo ello un testimonio para la eternidad.

ERIKA BELLA XXX

Alas quebradas en tu cielo de Budapest
aliento fiero que besa la loza
mientras penetras sobre el mar zumbando
cíclica vida o muerte en el rumor de un río
que pasa besando tus pies en el suelo marino.

Tú que conoces las restricciones animales
de aparearte con diferentes hombres
enmudecidos e iracundos sobre tu vagina.

Regresa tus ojos mirando sólo
un cáñamo resistente a tu corpiño
vida turbulenta, corazón turbulento
y latiendo sobre abetos abiertos
a tus labios de perra en celo
en un mugriento sótano
donde estás desnuda y tendida
sobre una soleada alfombra
una mañana de luces.

El candil es tenue para Enrica Martelli
o más sensual Erica Bella
susurrando o jadeando entre las sombras.

La noche es el fin de la locura
ojos de jaguar o un salto al tigre
Erica Budalín posada sobre el dudoso muro.
Erica Rakoson posee la venenosa serpiente
que esconde su voluptuoso cuerpo
entre moreras que escarchan sus piernas
a medianoche con una aguda pasión
y sus labios con un color naranja
uñas grandes que transforman resplandor
y sientes frío e introduces tu cuerpo caliente
en medio de la piscina.

Cabellos oscuros en los pantanos.
Ya no Erika Red entre juncos
frío sonido del pene que te penetra
remontándose los cuerpos en tu natal Hungría
donde el estío es mutable a tu belleza.
Erika Bella cada noche eres mía y mía
extraño amor con un temblor en tu cuerpo
entonces me fui a un rincón a llorar
y el vigor se convirtió en llamas
quedando el pene empapado en tu memoria.

Erika Rouge cada nombre sin significado
convirtiendo el amor en antorcha de pasión
donde un geómetra ensaya un impetuoso silencio
ante la nada de tus ojos celestes y brillantes
mezclados entre el paraíso y el infierno eterno.